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  • 🌾Te soñé con pan dulce y perdón

    Dale Clic a la música, mientras me lees. Te he pensado en los días quietos, cuando el silencio pesa y el corazón recuerda. No busco excusas, solo decirte que en la distancia aprendí a mirarme. Soñé contigo una tarde dorada, tras un kiosco me mirabas sin reproche. Me ofreciste un pan dulce, y en su azúcar morena comprendí que el perdón también tiene sabor. Perdón por mi vuelo indómito, por ir tan al viento sin brújula. Admiro tu orden, tu temple, tu claridad, yo aún aprendo a sostener mis llamas. Si puedes, espérame con ternura, no como quien exige, sino como quien abraza. Porque más allá de todo error, mi alma sigue diciendo tu nombre con amor. — Mel 🌙 Si estas palabras resonaron con tu alma, si sentiste que algo dentro de ti se removió, te invito a suscribirte al blog para seguir caminando juntas este sendero de sanación, despertar y alquimia interior. Además, si sientes el llamado a profundizar en tu proceso, te acompaño a través de: 🌿 Sesiones de acompañamiento terapéutico desde el alma 🔮 Lecturas de Tarot canalizadas 💫 Sanación energética y reequilibrio del campo sutil Puedes escribirme para más información o reservar tu espacio. Whatsaap (+507) 67432366 e-mail: melissamartez02@gmail.com Y si deseas apoyar mi labor como creadora de contenido espiritual, puedes hacerlo con una donación amorosa a través de PayPal. Cada aporte sostiene mi camino y me permite seguir compartiendo desde el corazón. 💗 https://www.paypal.me/MelissaMartez 🌹 Gracias por leerme, por sentir conmigo y por honrar tu propia luz y sombra. Con amor, Melissa – Seladriel

  • ¿Quién eres cuando te quitan todo?

    Dale Clic a la música, mientras me lees. Esta noche vi un documental sobre Hulk Hogan y terminé reflexionando, sobre algo mucho más grande, que la vida de un luchador profesional. Porque al final, no estaba viendo la historia de Hulk Hogan. Estaba viendo la historia de Terry Bollea, el hombre detrás del personaje. Y quizás también estaba viendo la historia de todos nosotros. Durante décadas, Hogan fue un ídolo. Era fuerte, famoso, admirado. Millones de personas gritaban su nombre. Era inmortal en la memoria colectiva.. Sin embargo, mientras construía una leyenda, algo más ocurría silenciosamente. Sus hijos crecían. Su matrimonio cambiaba. Su cuerpo envejecía. La vida seguía avanzando. Y un día, cuando decidió detenerse y mirar alrededor, descubrió algo doloroso: los niños que recordaba ya no eran niños, su esposa ya no era la misma mujer. Él tampoco era el mismo hombre. Había pasado gran parte de su vida interpretando un personaje. Y cuando el personaje comenzó a derrumbarse, tuvo que enfrentarse a una pregunta aterradora: ¿Quién soy cuando dejo de ser Hulk Hogan? Esa pregunta me persiguió durante horas, porque no se trata de él. Se trata de nosotros, todos interpretamos personajes: El exitoso. La buena hija. El hombre fuerte. La mujer independiente. El salvador. La víctima. El espiritual. El intelectual. El rebelde. El responsable. El que siempre puede. El que nunca necesita ayuda. Pasamos años construyendo identidades para sobrevivir, para encajar, para sentirnos amados o aceptados y poco a poco, olvidamos quién está debajo de todas esas máscaras. Nos convencemos, de que somos: Nuestros logros. Nuestro trabajo. Nuestro dinero. Nuestra pareja. Nuestra familia. Nuestra profesión. Nuestra reputación. Nuestra belleza. Nuestra juventud. Nuestra inteligencia. Nuestros seguidores. Nuestros títulos. Nuestros éxitos. Pero la vida tiene una costumbre incómoda: tarde o temprano, nos recuerda que nada de eso es permanente. El dinero puede desaparecer. La salud puede deteriorarse. Las relaciones pueden terminar. La juventud se marcha. Los aplausos se apagan. Los cuerpos envejecen. Las personas mueren. Los roles cambian. Y entonces aparece la pregunta que nadie quiere escuchar: ¿Quién eres cuando te quitan todo? No es una pregunta filosófica, es una pregunta profundamente humana, porque tarde o temprano todos tendremos que responderla. Cuando hay ruido, es fácil escapar... Podemos distraernos. Trabajar más. Consumir más. Comprar más. Buscar más validación. Más entretenimiento. Más placer. Más reconocimiento. Más ocupaciones. Más personas. Más pantallas. Más cualquier cosa. Lo difícil comienza, cuando llega el silencio, porque en el silencio aparecen las voces y entonces surge otra pregunta: ¿A quién escuchas cuando todo se calla?... ¿Escuchas tu voz? ¿O escuchas la voz de tus padres? ¿La de tus maestros? ¿La de quienes te rechazaron? ¿La de quienes te hicieron sentir insuficiente? ¿La de quienes te enseñaron que debías ganarte el amor? ¿La de quienes te dijeron quién debías ser? Muchas veces creemos que, esas voces somos nosotros. Pero no lo son: son ecos, condicionamientos. Heridas, miedos, historias heredadas. Y quizás por eso tantas personas le temen al silencio. Porque el silencio no siempre trae paz, a veces trae verdad y la verdad duele. Duele descubrir cuánto de nuestra vida, hemos vivido intentando obtener aprobación. ¿Cuánto tiempo hemos invertido persiguiendo espejos?, mientras abandonábamos el oro, porque eso fue otra de las cosas. que comprendí esta noche. Muchas veces, cambiamos el oro por espejos. El oro son: Las personas que amamos. Los abrazos. Los momentos simples. Las conversaciones sinceras. La presencia. Los recuerdos que construimos. Nuestra propia alma. Nuestra propia vida. Los espejos son: los aplausos. La validación. La imagen. La fama. La necesidad de ser vistos. Los elogios. La admiración. Y los espejos tienen un problema... Reflejan, pero no sostienen. Cuando la vida se rompe... Los aplausos, no abrazan. La fama, no acompaña. La reputación, no consuela. La imagen, no sana... Solo queda lo real. Solo queda el oro. Y quizás por eso me impactó tanto la historia de Hogan. Porque después de todo lo vivido, después de la fama, los campeonatos, los millones y los escándalos, los recuerdos que parecían tener más valor para él, eran los más simples, sus hijos pequeños, su familia, los momentos cotidianos. La vida que existía antes de que, el personaje se volviera más importante que el hombre. Al final, la historia no parece tratar sobre el éxito, parece tratar sobre el regreso. El regreso a uno mismo. El regreso a aquello, que realmente importa. El regreso al ser humano, detrás de la máscara. Y entonces surge una última pregunta. Quizás la más importante de todas. Si esta noche, fuera la última de tu vida... ¿Qué historia te contarías? ¿Te irías en paz? ¿O te acompañaría el peso de las palabras que nunca dijiste? ¿De los abrazos que nunca diste? ¿De los sueños que nunca intentaste? ¿De los "te quiero" que escondiste por orgullo? ¿De las veces que elegiste aparentar antes que sentir? ¿De las veces que abandonaste tu verdad para ser aceptado? No tengo una respuesta universal; solo sé, que cada día entiendo un poco más, que vivir no consiste en construir el personaje perfecto. Consiste en recordar, quién eres debajo de la máscara. Porque cuando todo cambia, cuando todo cae, cuando todo desaparece, hay algo que permanece. Tú. Y tal vez la verdadera pregunta de esta vida, nunca fue quién querías llegar a ser. Tal vez la pregunta siempre fue: ¿Quién eras antes de que, el mundo te dijera quién debías ser? Con amor Seladriel/ Melissa Muchas veces, cambiamos el oro (el ser), por espejos. 🕯️Si estas palabras resonaron con tu alma, si sentiste que algo dentro de ti se removió, te invito a suscribirte al blog para seguir caminando juntas este sendero de sanación, despertar y alquimia interior. Además, si sientes el llamado a profundizar en tu proceso, te acompaño a través de: 🌿 Sesiones de acompañamiento terapéutico desde el alma 🔮 Lecturas de Tarot canalizadas 💫 Sanación energética y reequilibrio del campo sutil Puedes escribirme para más información o reservar tu espacio. Whatsaap (+507) 67432366 e-mail: tarot.seladriel@gmail.com Y si deseas apoyar mi labor como creadora de contenido espiritual, puedes hacerlo con una donación amorosa a través de PayPal. Cada aporte sostiene mi camino y me permite seguir compartiendo desde el corazón. 💗 https://www.paypal.me/MelissaMartez 🌹 Gracias por leerme, por sentir conmigo y por honrar tu propia luz y sombra. Con amor, Melissa – Seladriel

  • La Entrevista, La Constelación y el Volantón

    Dale Clic a la música, mientras me lees. "Mientras observaba a un pequeño volantón recuperar la confianza para volar, comprendí que durante años había esperado de mí, una rapidez que jamás le habría exigido a otro ser vivo." Melissa Hay días que parecen, escritos por un novelista con demasiado tiempo libre. Mi día comenzó,con una entrevista laboral y terminó observando a un pequeño volantón, recuperar la confianza suficiente para volver a volar. Entre una cosa y la otra hubo lágrimas, una constelación familiar y una verdad incómoda: "a veces, soy mucho más compasiva con los demás, de lo que soy conmigo misma." La entrevista, me removió más de lo que esperaba. No por las preguntas en sí, sino porque despertó una voz, que conozco desde hace años. No era solamente la voz del entrevistador, cuestionando mis decisiones de vida. Era también la voz rígida que llevo dentro, la que aprendí a escuchar desde pequeña, la que mide, evalúa y determina si, ya he hecho suficiente para merecer aprobación. Mientras respondía preguntas, sobre por qué vivo con mis padres, por qué no me he independizado o cómo debería estar organizando mi vida, algo dentro de mí se sintió pequeña. No porque creyera que tenía razón, sino porque reconocí un juicio antiguo hablando a través de una persona nueva. Horas después llegué a casa, me esperaba una sesión de constelaciones familiares. Allí apareció otra pieza del rompecabezas... Pude ver cómo, en mi sistema familiar, existe una memoria asociada, al peligro de la energía masculina. Una historia donde amar, confiar o entregarse tuvo consecuencias dolorosas. Comprendí, que aquello que durante mucho tiempo, interpreté únicamente como un bloqueo también, podía verse desde otro lugar: como un intento de protección. No una protección perfecta. No una protección libre de miedo. Pero sí una protección amorosa. Alguna mujer antes que yo amó profundamente, confió profundamente y fue profundamente herida. Y desde ese dolor quedó instalado un mensaje: cuidado, aquí hay peligro. Por primera vez no sentí rabia hacia ese mecanismo, Sentí compasión. Porque incluso los bloqueos nacen, muchas veces, del amor. Y entonces apareció el volantón. Mis gatos lo encontraron antes que yo. Dos veces, tuve que rescatarlo. Esa noche dormí preocupada, me hablaron de bacterias, de heridas invisibles y de todos los riesgos posibles. Lo observé, como si su supervivencia dependiera de mi vigilancia constante. A la mañana siguiente seguía allí. Quieto. Observando. Sin salir del transportín. Sin volar. Sin apresurarse. Yo quería, que saliera. Quería que, demostrara que estaba bien. Quería que avanzara. Pero él, parecía tener otros planes. Primero observó. Después, se acercó a la entrada. Luego salió. Más tarde, caminó. Y solamente cuando estuvo listo, voló. Nadie, pudo acelerar ese proceso. Ni yo. Ni sus padres. Ni el reloj. Y fue entonces, cuando entendí algo. Durante años, me he exigido avanzar, al ritmo, que otros consideran correcto. He intentado salir del transportín, antes de sentirme preparada porque alguien dijo, que ya era hora. Ya, debería haber sanado. Ya, debería confiar. Ya, debería independizarme. Ya, debería haber encontrado pareja. Ya, debería estar en otro lugar. Pero la vida no funciona así. Hay procesos que requieren, observación antes que movimiento. Hay momentos en que, quedarse quieto también es parte del viaje. Y quizás, la lección más importante no fue la del volantón. Fue descubrir que, mientras yo lo observaba con paciencia, ternura y comprensión, rara vez me ofrecía el mismo trato. Nunca pensé que, un pequeño pájaro me enseñaría tanto sobre la confianza. Ni que terminaría, mostrándome que, el amor también consiste, en dejar de empujar. A veces sanar no es saltar. A veces sanar es, acercarse a la puerta y mirar hacia afuera. Y un día, cuando realmente estamos listos, volamos. con amor, Melissa - Seladriel He intentado salir del transportín, antes de sentirme preparada, porque alguien dijo, que ya era hora. 🕯️Si estas palabras resonaron con tu alma, si sentiste que algo dentro de ti se removió, te invito a suscribirte al blog para seguir caminando juntas este sendero de sanación, despertar y alquimia interior. Además, si sientes el llamado a profundizar en tu proceso, te acompaño a través de: 🌿 Sesiones de acompañamiento terapéutico desde el alma 🔮 Lecturas de Tarot canalizadas 💫 Sanación energética y re-equilibrio del campo sutil Puedes escribirme para más información o reservar tu espacio. Whatsaap (+507) 67432366 e-mail: melissa­­_martez@hotmail.com Y si deseas apoyar mi labor como creadora de contenido espiritual, puedes hacerlo con una donación amorosa a través de PayPal. Cada aporte sostiene mi camino y me permite seguir compartiendo desde el corazón. 💗 https://www.paypal.me/MelissaMartez 🌹 Gracias por leerme, por sentir conmigo y por honrar tu propia luz y sombra. Con amor, Melissa – Seladriel

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